Si bien inició su carrera artística como
modelo publicitaria, se consagró principalmente en el cine, donde empezó a actuar en 1920. Su primer papel protagonista lo obtuvo en la película
muda de 1924
Gösta Berlings saga, bajo la dirección de
Mauritz Stiller. Al año siguiente fue contratada por los estudios
Metro Goldwyn Mayer, razón por la cual a la brevedad se trasladó a
Hollywood.
Publicitada con el eslogan de «¡Garbo habla!», en 1930 se estrenó su primera película sonora (dirigida por Clarence Brown):
Anna Christie, la cual le valió la primera de sus cuatro nominaciones a los
premios Óscar como mejor actriz. Finalmente sería galardonada con uno honorífico en 1954, pero no acudió a recogerlo.
Nacida en
Södermalm, barrio humilde de
Estocolmo con el nombre de Greta Lovisa Gustafsson, se convirtió en el principal
mito del
Séptimo Arte. Su precoz retiro con apenas 36 años contribuyó a engrandecer la leyenda de "la Garbo".
1
Fue conocida con los apodos de «La divina» y «La mujer que no ríe» debido al rictus serio de su rostro, sólo interrumpido en una escena de su memorable filme
Ninotchka donde suelta sorpresivamente una carcajada. Esta excepción hizo correr ríos de tinta en los periódicos con el titular «La Garbo ríe».
Su vida siempre estuvo rodeada de misterio y de múltiples preguntas que jamás respondió. Se retiró a edad muy temprana y vivió el resto de su vida casi recluida.
Precisamente su enigmático comportamiento y su pertinaz soltería dieron pie a múltiples rumores en los medios acerca de su
lesbianismo; entre esos rumores, el de ser amante de la
actriz mexicana Dolores del Río y de la escritora
hispano-estadounidense Mercedes de Acosta, con quien mantuvo 28 años de amistad y abundante correspondencia que quedó como un legado después de la muerte de Mercedes en 1968.
2
También fue sospechosa su distante relación con
Marlene Dietrich; ambas fingieron que no se conocían hasta que las presentó
Orson Welles en 1945, pero se ha desvelado que habían trabajado juntas en una película muda, siendo muy jóvenes ambas, y que tuvieron una breve relación amorosa. Según estos rumores, Greta se sintió maltratada y burlada por Marlene, y al hacerse famosas optaron por evitarse y negar todo contacto. Dietrich consideraba a "La Garbo" como una mujer estrecha de mente, de carácter provinciano y siempre se refería a ella en términos despectivos. Tantos rumores, que sus amigos nunca confirmaron o desmintieron, a la larga sólo acrecentaron la leyenda de Greta Garbo, convirtiéndola en uno de los más grandes mitos del séptimo arte.
Aún hoy su rostro es considerado quizás el más perfecto que haya pasado por la gran pantalla. El
semiólogo Roland Barthes lo considera «un arquetipo del rostro humano» y afirma:
El rostro de la Garbo representa ese momento inestable en que el cine extrae belleza existencial de una belleza esencial.
3
[Garbo] Es todo lo que uno podría soñar. Además de hermosa, es seductora, llena de misterio, con una lejanía que sólo los hombres comprenden, porque esa es una cualidad que usualmente sólo se encuentra en los hombres.” - “Pienso que todos deberían casarse, todos excepto los artistas. No se puede servir a dos amos: matrimonio y arte… Greta Garbo es, ante todo, la artista y yo, espero, también lo soy. Ella ha prometido que no se casará nunca y sé que yo tampoco lo haré.
Ramón Novarro (1931)
Greta Garbo inició su carrera como actriz en Suecia, en la época del cine mudo, donde participó en varias producciones como extra y en otras dos junto al director Mauritz Stiller, quien también sería contratado por Hollywood.
A la temprana edad de 14 años, el padre de Greta muere y ella se vio forzada a abandonar la escuela para trabajar, y de este modo ayudar a la familia en su desventajada condición económica (estando sólo su madre y dos hermanos); consiguió ella entonces un trabajo en un gran almacén conocido como
Pub, en
Estocolmo, y no tardó mucho en ser escogida, por su tipo, para las campañas publicitarias de los grandes almacenes. Tan pronto como apareció su foto en los periódicos, la escogieron para un cortometraje publicitario para la misma cadena
Pub. Esto en definitiva, le hizo probar el sabor de lo fílmico, y pronto aparecería en otro cortometraje. Un director de comedias,
Eric Petscher, le daría una pequeña oportunidad en su producción
Luffar-Petter (
Pedro el Tramposo) en el año 1922 y muy pronto la joven Greta, recibiría una beca para una escuela de drama en
Estocolmo.
En el año 1924, Garbo tendría la primera gran oportunidad, cuando el afamado director
Mauritz Stiller le dio un papel en su filme
La leyenda de Gosta Berling (
Gosta Berlings Saga). El éxito de esta película benefició a ambos; Greta y Stiller fueron contratados con la gran M.G.M. (Metro Goldwyn Mayer) en
California. Su primer filme fue
El Torrente (
The Torrent) y poco a poco Garbo se convirtió en una de las grandes estrellas del cine mudo con películas como
Amor (
Love) y
La mujer ligera (
A woman of Affairs) entre otros. Con el galán
John Gilbert rodó tres películas casi consecutivas de gran éxito. Iniciaron un idilio y decidieron casarse, pero Garbo no se presentó a la boda y Gilbert terminó ese día peleándose con el productor
Louis B. Mayer, que se había reído de ella. A pesar de este
desencuentro amoroso, Garbo y Gilbert siguieron trabajando juntos y cuando él ya vivía su declive como estrella, ella le recuperó para un papel en
La reina Cristina de Suecia.
El ascenso de Greta Garbo como estrella fue en los últimos años del cine mudo, pero la llegada del sonoro no la perjudicó, como a
Mary Pickford,
Gloria Swanson y otras divas del momento. Aunque las novedosas películas con sonido delataban su fuerte acento sueco, Garbo retuvo y reforzó su estrellato, y ya con su primera película sonora (
Anna Christiede
Clarence Brown) fue nominada al
premio Óscar.
Películas como
Mata Hari,
La reina Cristina de Suecia y
Anna Karenina afianzaron la leyenda de «la Garbo». Se cuenta que al rodar
Ninotchka, y por miedo al fracaso, quiso dejar la profesión, si bien ya anteriormente había ido reduciendo sus trabajos.
Fue nominada como mejor actriz por la Academia Americana de Cine en 1930, 1932, 1937 y 1939, pero nunca recibió un Óscar, olvido que años más tarde la
Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas decidió enmendar con un Óscar honorífico en 1954 que rehusó recoger, porque según sus propias palabras «no quería verle la cara a nadie». El trofeo le fue enviado a su domicilio.
Una gama de exitosas películas continuarían, pero serían filmes como
Grand Hotel,
La reina Cristina de Suecia,
Ana Karenina y
Camille las que siempre se asociarían a su imagen e incluso le valieron nuevas nominaciones al Óscar. En 1939 Garbo realiza su primera comedia,
Ninotchka, la que no sólo fue un gran éxito comercial y de taquilla, sino que contribuyó a una nueva nominación al Óscar. M.G.M encontró una nueva forma de mercadear a una de las más grandes estrellas: como comediante. En 1941 Garbo volvió a la comedia ligera con el filme
La mujer de dos caras (
Two-Faced Woman), que sería su última aparición en el cine.
Greta Garbo fue asociada a la frase «Quiero estar sola», si bien ella precisó: «Quise decir que me dejen en paz, lo que es diferente». Su estilo de vida fue calificado de ermitaño y un tanto huraño, pues a diferencia de otras estrellas
la Garbo se mantuvo alejada de los grandes eventos de
Hollywood, prefiriendo la soledad y el anonimato.
En la cúspide de la popularidad, Garbo dejó el mundo del cine a la temprana edad de 36 años y pasó el resto de su vida en un bien alhajado apartamento en
Nueva York cerca de
Central Park, rodeada de obras de arte; coleccionó cuadros de
Renoir,
Pierre Bonnard y
Kandinsky, entre otros maestros. Vivió totalmente retirada y evitando cualquier contacto con los medios informativos. No acudía a fiestas ni actos públicos; incluso cuando le ofrecieron un Óscar Honorífico, lo rechazó. Su última entrevista fue tan breve como sorprendente: el periodista empezó diciendo «Yo me pregunto...» y ella le interrumpió y se marchó diciendo «¿Por qué preguntarse?».
Tras sus años en
Hollywood, Garbo se muda a la ciudad de
Nueva York, y en el año 1951 se hace ciudadana estadounidense. Finalmente en 1954 recibió un
Óscar por su gran trayectoria cinematográfica. En los siguientes 30 años de su vida mantendría contacto con grandes personalidades de la
jet set y a pesar de no haber aparecido en ninguna película desde
La mujer de dos caras en 1941, el interés del público hacia su persona nunca decayó; los
paparazzis la asediaban constantemente, y los rumores de su regreso al cine (algunos falsos, otros reales), nunca faltaron. Garbo más tarde comentaría: «Mi vida ha sido una travesía de escondites, puertas traseras, ascensores secretos, y todas las posibles maneras de pasar desapercibida para no ser molestada por nadie». La gran estrella de antaño pasó a convertirse en la reclusa más famosa del mundo.
Desde que fue descubierto su retiro en los años 60, los periodistas la acosaron hasta el último momento e hicieron guardia ante su casa persiguiéndola para fotografiarla en su vejez, motivo por el cual se la veía siempre con grandes gafas oscuras y sombreros que ocultaban su rostro. Tales precauciones no bastaron; fue fotografiada en varias ocasiones, incluso en el año de su muerte, y en 1976 la revista
People publicó imágenes suyas nadando desnuda, captadas con
teleobjetivo.
A pesar de su temprana retirada, contó con una importante fortuna gracias a sabias inversiones inmobiliarias en la lujosa zona de
Rodeo Drive (
Beverly Hills,
Los Ángeles). Pero vivió con sencillez, comiendo frugalmente, y aunque cultivó la amistad de famosos como
Aristóteles Onassis y el fotógrafo
Cecil Beaton, vestía de forma muy discreta y llevaba el pelo cano, sin teñir, para pasar desapercibida.
El escritor palentino
César Arconada publicó en 1926 una célebre
Vida de Greta Garbo. No se trata de una biografía convencional, sino de un libro vanguardista y fantasioso, escrito con una prosa magnífica.
9
El poeta
Antonio Portela dedicó un poema a Greta Garbo en su libro
Dogos10 y realizó su tesis doctoral con el tema
El mito de Greta Garbo en la Literatura española e hispanoamericana, bajo la dirección del profesor
Luis García Jambrina. Esta tesis fue defendida ante el tribunal el 27 de mayo de 2013, en la
Universidad de Salamanca.
11
En
La vida después (Planeta, 2011) de
Marta Rivera de la Cruz se cuenta la historia de una supuesta película inédita de Greta Garbo que se descubre tras su muerte.
12
El escritor
Montero Glez ha evocado la relación lésbica entre Greta Garbo y
Mercedes de Acosta en su cuento «El secreto de la Garbo», publicado en el libro
Polvo en los labios (Editorial Lengua de trapo, 2012).
16